Sé de un amigo que habla con los peces
sé de un mundo en el espacio habitado por un dios
sé que vivir mucho es mucho mejor
pero sé también que mi vida es tan triste
como un tonto me creí lo que dijiste
“nuestra vida será blanca y buena
nuestra casa será verdadera
nuestra ciudad será hermosa desde hoy
y ahora escucho que la casa grita
“Bienvenidos a la ruta perdedora”
Sé que nunca seré un buen payaso
sé que mi figura es triste y que miro con dolor
sé que a veces ni siquiera soy yo
y no sé quién es el tonto en el espejo
y mi alma no me quiere y se va lejos
y busco mi nombre en las paredes
y me escapo con todos los trenes
y en las calles me persigo sin razón
y los carteles luminosos gritan
“Bienvenido a la ruta perdedora”.
De Películas, el segundo y último álbum de La Máquina de Hacer Pájaros. Aquí dicen que la canción es todo un testimonio frontal de autocompasión, a la vez patética y conmovedora, de parte del Sr. GARCÍA tras su entonces reciente divorcio. 30 años después, en el homenaje al fallecido Óscar Moro, batería del grupo (y de unas cuantas formaciones históricas del rock argentino), algunos miembros del grupo y el hijo de Moro la tocaban así:
Han caído los dos cual soldados fulminados al suelo
y ahora están atrapados los dos en la misma prisión
vigilados por el ojo incansable del deseo voraz
sometidos a una insoportable tensión de silencio.
Track 8 en De un país en llamas, tercer álbum de Radio Futura. Tanto Sr. Chinarro como Bunbury la han versionado.
Qué triste despertar
en las mañanas frías
sin poder hallar
tus manos en las mías.
Contemplar mi balcón
sin sol
y sentirme morir
de amor.
Con tristeza y ausencia
en mis noches sombrías,
implorando clemencia
con las manos vacías.
Qué triste despertar
y verse siempre solo,
con esta soledad
donde se acaba todo.
Y ponerme a gritar
que el amor es mentira
y nos deja al final
con las manos vacías.
Y ponerme a gritar
que el amor es mentira
y nos deja al final
con las manos vacías.
En Las golondrinas etcétera, el primer disco en solitario de Josele Santiago se coló una canción ajena, Con las manos vacías, una ranchera que cantaba Chavela Vargas.
No se porqué,
imaginé,
que estábamos unidos,
y me sentí mejor,
pero aquí estoy,
tan solo en la vida,
que mejor me voy.
Un viejo blues,
me hizo recordar,
momentos de mi vida,
y mi primer amor,
pero aquí estoy,
tan solo en la vida,
que mejor me voy.
El blues que da título al blog es el corte 5 del Volumen 2, segundo álbum, de 1972, de Pappo’s Blues, una de las bandas del legendario guitarrista argentino Norberto “Pappo” Napolitano. Otros artistas como Andrés Calamaro lo han versionado, se puede oir en El regreso) y precisamente el magnífico blog El Hornero Amable , dedicado a la obra de AC , comparte una versión inédita del tema.
Hay algún testimonio magnífico de la canción en directo como esta actuación de 2005 junto al guitarrista Miguel Botafogo y el genio Charly García:
De tan simple podría ser genérico y vacío, pero queda muy lejos de serlo.